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miércoles, 15 de agosto de 2012

Río Tinto



Nikon V1, 1-Nikkor 10-30, exposición manual, a pulso

Ayer pasé una tarde estupenda con mis amigos José Manuel, Rubén, Sencianes y Rubén en el río Tinto. La escasez de oportunidades fotográficas con las aves y las ganas de pasar una tarde de risas nos dirigieron al Tinto dónde, por muy trillada que esté la zona, uno se lo pasa en grande buscando entre los colores y texturas que guarda el cauce. Muchas risas y pocas fotos, un excelente y saludable resultado.
En una de las pozas del río encontré esta libélula que llevaba ahogada el suficiente tiempo como para haber perdido el abdomen, algunas patas y hasta el color natural. La total ausencia de la más mínima brisa convertía el agua en una balsa de aceite y la falta de polarizador en la V1 permitió crear ese efecto difuminado que se aprecia en la parte superior de la imagen. Probablemente, con un polarizador ese reflejo no estaría ahí y los colores del fondo serán mucho más vívidos pero me gusta el efecto de calma que añade al dramatismo de esta imagen.

viernes, 3 de septiembre de 2010

La magia de la fotografía

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR+1,4XTC, exposición manual, trípode y wimberly head f8 1/1000s ISO 640 (recortes aproximados a 8-10MP)

Frecuentemente leo y escucho comentarios sobre las posibilidades que la fotografía ofrece para captar la realidad. O sobre su incapacidad para hacerlo. Sin entrar en profundas reflexiones al respecto -otro día tocará ese tema, que le tengo ganas- hoy quería mostrar un ejemplo de lo subjetivo y sugestivo que puede llegar a ser la contemplación de una sola imagen extraída de su contexto. Hace ya unas semanas, en pleno periodo vacacional, me encontraba en un arrozal con la intención de fotografiar unas golondrinas comunes volando, pero llenando encuadre. Mis pretensiones acabaron en una lección de humildad por parte de los hirúndidos. Intentar capturar una de esas veloces criaturas con un 500mm, a corta distancia, acabo en una tremenda frustración. Y como dijo aquel, “A falta de pan, buenas son tortas”. Libélulas, en este caso. Sorprendentemente estos bichillos me proporcionaron una entretenida sesión fotográfica con una buena cantidad de fotografías en vuelo. Ya podían aprender las golondrinas a portarse así de bien. Puñeteras. La foto que ilustra esta entrada es, prácticamente, formato completo y realizada a la mínima distancia de enfoque que permite el 500VR con el teleconvertidor 1,4X. Aparte de mi procesado habitual, no hay ningún truco digital o barrera electrónica. Fotografiar en vuelo a un bichejo de estos y a tan corta distancia, con el equipo mencionado puede ser toda una proeza (lucha titánica entre el hombre y la bestia y… vale, vale… es una libélula, tampoco hay que emocionarse) o una cuestión de suerte. Pero, con independencia de que sea el resultado de una habilidad desmesurada o de la más mundana de las casualidades, la impresión que transmite la imagen es la de una libélula volando a toda pastilla, derrapando en curva a la izquierda. ¿Un vuelo de libélula a quemarropa? Aquí hay gato encerrado, seguro, estaréis pensando algunos, más aún si digo que le hice unas 30 ó 40 fotos correctamente enfocadas, con fondo azul, con fondo verde, con distintos ángulos… en fin que mis posibilidades de pasar por un as de la fotografía de libélulas se han esfumado a estas alturas. En realidad la libélula estaba atrapada en una tela de araña y en sus intentos por escapar había destrozado todos los hilos de seda, excepto uno que la mantiene colgada por el ala derecha delantera. En algunas fotos, debido al ángulo de incidencia de la luz, este sutil hilo es virtualmente invisible aunque en todas se aprecia el fragmento que recorre, de arriba abajo, las nervaduras del ala. En ese hilo no se fija nadie y uno piensa que el animal está volando. Realmente volaba en círculos pero sin salirse del plano de enfoque apenas unos centímetros, así que incluso pude usar el trípode. Por supuesto, tras la sesión, rescaté al insecto que tan buen rato me había regalado. También encontré una hembra que estaba atrapada en una tela totalmente plana con el agua y el arrozal al fondo. Variando a penas medio metro la posición de la cámara obtuve fondos realmente diferentes.
Lo siento araña, era demasiado comida para tí ;-)

jueves, 6 de agosto de 2009

Luz / Light

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR, handheld, full frame

Formato completo sin procesado adicional en photoshop, sólo un aumento del contraste entre los tonos fríos de la base y los cálidos de la parte superior.

Full frame, no aditional processing job in photoshop, just an slight increase of the contrast between the cold tones at the bottom of the frame and the warm ones at the top.