martes, 4 de noviembre de 2014

El retorno de Tamron (1ª parte)

"Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...." 





Llevo unas semanas probando el nuevo Tamron SP 150-600 VC y, como siempre que un nuevo objetivo cae en mis manos, lo primero que se me ocurrió fue hacer algunas pruebas con mi jaguar de juguete, el sujeto que habitualmente uso para hacerme una idea de cómo funciona un objetivo. Pero en esta ocasión, no sé bien porqué, me decanté por usar un par de famosos androides también de una escala similar a la del felino en cuestión. Tal vez porque el primer teleobjetivo que tuve "Hace mucho, mucho tiempo..." fue precisamente un Tamron SP 500 mm f8 catadrióptico y no había vuelto a tener ni usar un objetivo de esa marca hasta ahora. Eso sí, no he podido hacer las pruebas pertinentes en el planeta Tatouine y me he tenido que conformar con hacerlas en la azotea de mi casa ;-)

No voy a entrar a hacer un análisis en profundidad sobre este objetivo porque ya hay muchos en internet y porque cada vez más me aburren ese tipo de cosas y creo que es mejor que las imágenes hablen por sí solas. Por mi parte lo único que creo pertinente decir sobre este objetivo es que realmente me ha sorprendido mucho. Me ha IMPRESIONADO y los resultados generales me tienen muy contento, especialmente considerando su precio y, sobre todo, considerando el precio que tienen las alternativas en objetivos de estas características. 



La definición del Tamron, la velocidad de AF o el contraste en condiciones de luz escasa ni de lejos se acerca a lo que es capaz de producir el teleobjetivo Nikkor que habitualmente uso pero tampoco se acerca su precio, ni su peso, ni su manejabilidad, ni su portabilidad...  
Dicen que la mejor cámara del mundo es la que uno lleva encima en el momento de hacer la foto y si eso se puede aplicar a los objetivos, el Tamron es mucho mejor que mi Nikkor 500 f4 VR ;-)

Por cierto, cuando las condiciones son las adecuadas, la definición del Tamron sorprende mucho al compararla con la del Nikkor...





Nota: En las dos fotos realizadas a 500mm las diferencias aparentes de tamaño en estos recortes al 100% se deben a que a mínima distancia de enfoque muchos objetivos zoom (por no decir todos) no se comportan como los objetivos fijos. Por ejemplo, a mínima distancia de enfoque y a 500mm el Tamron se comporta realmente como un 400 mm, aproximadamente. Este efecto desaparece cuando la distancia al sujeto es mayor.

Tras hacer un montón de fotos al gatitos de juguete, a los galácticos androides y a la antena de TV del vecino, decidí que había que probar algo unos sujetos más reales así que me busqué unos "gatitos" realmente grandes... eso sí, fotografiados a través de un grueso cristal de seguridad que no brillaba por su transparencia precisamente... lo cual reduce notablemente la definición.





Y por último algunas imágenes sin cristales sucios por medio.

En la siguiente entrada, subiré algunas fotos realizadas con animales en el campo y mis impresiones sobre el comportamiento del Tamron en el campo ;-)






Por cierto, todas las fotos han sido realizadas con una Nikon D300, exposición manual y a pulso (salvo las imágenes comparativas del jaguar) y son formato completo o casi completo (salvo los recortes al 100%, obviamente).

2 comentarios:

Francisco Negrin dijo...

Muy buenas.
Sorprendente el rendimiento, por lo que se ve, de esa lente Tamron. Una relación calidad precio muy interesante. Esperamos con interés la nueva entrega... :-))

( curiosamente, tengo en el armario un 500 f8 catadioptrico, cosas de la vie !! )

Juan Aragonés dijo...

Mi catadrióptico... bueno, la verdad es que le perdí la pista hace muchos años y no tengo ni idea de dónde estará je, je

Gracias por pasar y comentar :-)