jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Quién dijo negra?

Tal vez de lejos y con una luz inadecuada el apellido "negra" que ostenta esta especie pueda tener cierto sentido. Y eso pasando por alto la buena cantidad de blanco y rojo que luce. Pero lo cierto es que cuando observas un ejemplar adulto, con plumaje lustroso y buena salud, bajo la intensa luz del atardecer, el negro plumaje de esta especie se convierte en un festín de iridiscencias para la vista. Un sinfín de sutiles matices de color que varían con cada ligera modificación del ángulo de la luz y que no pueden ser captadas en un solo fotograma.
Nikon D7200, AFS Nikkor 500 VR +1,4X-TC, exposición manual, desde el coche

Nikon D7200, AFS Nikkor 500 VR +1,4X-TC, exposición manual, desde el coche
Iridiscencias

4 comentarios:

J. Daniel Fernández Herrero dijo...

Que buena serie y que bonita especie. Una luz fantástica.
Un saludo.

Francisco Negrin dijo...

La protagonista, la luz y, especialmente, esos tornasolados del plumaje, de auténtico primor. Envidia, mucha ( pero de la sana , aunque sabemos que no existe , jajaja )

Juan Aragonés dijo...

Muchas gracias a los dos por pasar y comentar :-)

Hernán Tolosa dijo...

Excelentes todas las fotos. Aquí pasa lo mismo con una especie del mismo género que por España llaman morito, de lejos parecen de un color oscuro entre gris amarronado y negro, pero con la luz adecuada se ven unos colores tornasolados preciosos, de color verde mayormente en reposo sexual y color borravino en época reproductiva. Solo nos queda imaginar como los verán las aves que pueden ver el ultravioleta cercano, de seguro con muchos más colores que nosotros
Feliz 2016