 |
| Nikon D300, AFS Nikkor 500VR, trípode, wimberly, sin hide, exposición manual |
Este año no he tenido muchas ocasiones de escaparme a la marisma y, de hecho, tan sólo he podido tener ocasión de una sesión fotográfica con buena luz aunque, en realidad, la fotografía no era más que una escusa para pasar una tarde pajareando en compañía de mi buen amigo José Antonio Sencianes y reírnos un rato contando batallitas.
Eso sí, lo cortés no quita lo valiente, y mientras charlábamos y disfrutábamos de las idas y venidas de moritos, cangrejeras y avetorillos hubo ocasión de tirarle a los fumareñes cariblancos que estaban realmente colaboradores y confiados.