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lunes, 21 de enero de 2013

Micro paisajes y supermacro (Nikon V1 Sigma 150mm)

Nikon V1, FT1, Sigma 150mm, a pulso, ISO 400, f9, 1/800s 

 Últimamente no he tenido muchas ocasiones de hacer fotografía de naturaleza debido a una equilibrada combinación entre escasez de tiempo y falta de oportunidades. También reconozco que me apetecía un respiro fotográfico o, dicho de otra forma, olvidarme del pesado 500VR y la D300, de las aves y de los madrugones para disfrutar de otras cosas, así que cuando surgió la ocasión de pasar unos días en una casa de campo con toda la familia decidí enfrentarme al reto que suponen hijos, sobrinos, cuñadas, suegros, mascotas y un montón de comilonas, armado tan solo de la Nikon V1, el 1-Nikkor 10-30 y el 1-Nikkor 30-110 aunque, en el último momento, decidí llevar también el Sigma 150 que un amigo me ha prestado para hacer pruebas ya que, aunque lo había usado en casa, con trípode y con la V1, no había tenido la ocasión de probarlo en el campo.
La verdad es que no se presentaron muchas ocasiones para prestarle atención al Sigma pero una mañana, al salir temprano al porche de la casa, decidí probar a fotografiar los cristales de escarcha que se habían formado sobre los coches resultado de lo cual son las imágenes que acompañan a esta entrada. 
No es que sean unos resultados fantásticos pero saqué la conclusión de que usar un objetivo macro de 150mm  con una distancia mínima de enfoque de unos 20 cm con un sensor de 2,7X es algo realmente divertido. Creo que sobra decir que el punto de vista y la perspectiva que se consigue con este equipo es realmente original y no me imagino el tinglado que tendría que hacer para conseguir algo parecido con una reflex.
Obviamente, yo no soy especialista en macro como demuestra el hecho de que ni siquiera me planteara llevar un trípode para hacer los honores a semejante distancia focal relativa y aunque mi pulso es muy bueno y estoy acostumbrado a manejar el 500 a pulso lo de hacer macro en estas condiciones es otra historia. Cuando uso el 500 a pulso intento controlar la respiración e incluso relajarme para que el pulso esté calmado pero con el 150mm y la V1 (equivalente focal de 405mm) disparado a quemarropa incluso el pulso más templado produce unas pérdidas de enfoque tremendas. Eso sí, me hago una idea del potencial que el equipo tiene si se usa con un trípode adecuado.  

Nikon V1, FT1, Sigma 150mm, a pulso, ISO 400, f9, 1/200s
 Mi pulso es bueno pero no me quiero engañar, el mérito de conseguir esta definición a 1/200s con una focal equivalente a 450mm , sin estabilizador de imagen y apenas a 30 cm de distancia no es sino el resultado de un equipo tremendamente ligero y un sensor que, aunque pequeñito y dado al ruido, no deja de ser impresionante.

Nikon V1, FT1, Sigma 150mm, a pulso, ISO 400, f9, 1/800s

Nikon V1, FT1, Sigma 150mm, a pulso, ISO 400, f7, 1/200s
Detalle al 100% de la parte central de la imagen anterior 

Últimamente no he tenido muchas ocasiones de hacer fotografía de naturaleza debido a una equilibrada combinación entre escasez de tiempo y falta de oportunidades. También reconozco que me apetecía un respiro fotográfico o, dicho de otra forma, olvidarme del pesado 500VR y la D300, de las aves y de los madrugones para disfrutar de otras cosas, así que cuando surgió la ocasión de pasar unos días en una casa de campo con toda la familia decidí enfrentarme al reto que suponen hijos, sobrinos, cuñadas, suegros, mascotas y un montón de comilonas, armado tan solo de la Nikon V1, el 1-Nikkor 10-30 y el 1-Nikkor 30-110 aunque, en el último momento, decidí llevar también el Sigma 150 que un amigo me ha prestado para hacer pruebas ya que, aunque lo había usado en casa, con trípode y con la V1, no había tenido la ocasión de probarlo en el campo.
La verdad es que no se presentaron muchas ocasiones para prestarle atención al Sigma pero una mañana, al salir temprano al porche de la casa, decidí probar a fotografiar los cristales de escarcha que se habían formado sobre los coches resultado de lo cual son las imágenes que acompañan a esta entrada. 
No es que sean unos resultados fantásticos pero saqué la conclusión de que usar un objetivo macro de 150mm  con una distancia mínima de enfoque de unos 20 cm con un sensor de 2,7X es algo realmente divertido. Creo que sobra decir que el punto de vista y la perspectiva que se consigue con este equipo es realmente original y no me imagino el tinglado que tendría que hacer para conseguir algo parecido con una reflex.
Obviamente, yo no soy especialista en macro como demuestra el hecho de que ni siquiera me planteara llevar un trípode para hacer los honores a semejante distancia focal relativa y aunque mi pulso es muy bueno y estoy acostumbrado a manejar el 500 a pulso lo de hacer macro en estas condiciones es otra historia. Cuando uso el 500 a pulso intento controlar la respiración e incluso relajarme para que el pulso esté calmado pero con el 150mm y la V1 (equivalente focal de 405mm) disparado a quemarropa incluso el pulso más templado produce unas pérdidas de enfoque tremendas. Eso sí, me hago una idea del potencial que el equipo tiene si se usa con un trípode adecuado.   

Un último apunte sobre la calidad de imagen del Sigma 150 f2,8. Siempre me ha parecido que éste es un objetivo robusto y que ofrece una relación calidad/precio muy buena y la calidad de imagen me ha parecido excelente aunque reconozco que el reducido tamaño de fotositos del sensor de la V1, responsable de su enorme definición, pone de manifiesto que la resolución óptica el Sigma 150 está por debajo de lo que el sensor de la V1 puede resolver.
En la imagen de siguiente (un detalle al 100% de la primera imagen de esta entrada) he apreciado que la definición es inferior a la que obtengo con mis objetivos Nikkor aunque hay que ser justos, raramente uso mis Nikkor a f9 y tampoco se puede comparar la calidad óptica de unos y otro. Esta sensación de que al Sigma le falta un "puntito" de definición también la he percibido en aperturas de diafragma cercanas a f2,8 y a distancias de enfoque no tan extremas como estas.

Detalle al 100% de la imagen que encabeza esta entrada
 Ah, se me olvidaba. Por si alguien que lea esta entrada piensa que soy muy exigente con el Sigma añadiré que es un objetivo que me ha impresionado mucho, mucho :-)

domingo, 28 de octubre de 2012

El microcosmos emplumado (Nikon V1 y Sigma 150mm)

Continúo probando el funcionamiento del Sigma macro con la V1 para explorar las enormes posibilidades que ofrece el sensor CX para la fotografía macro aunque sigo sin tener oportunidad de hacer pruebas en campo. Hoy, para matar el gusanillo, le he dedicado una sesión a fotografiar plumas pequeñas a contraluz, cerca de una de las ventanas de mi casa.
Sigo notando una enorme diferencia entre el AF de este Sigma y el de los Nikkor. En el 80% de las ocasiones simplemente no responde, aunque no deja de sorprenderme ya que esperaba que no funcionara en el 100% de los casos aunque la distancia de enfoque mínima que permite este objetivo, unos 10 cms (no lo he medido),  combinada con el sensor CX produce un nivel de magnificación impresionante y permite asomarse a los detalles de la estructura e incluso comenzar a vislumbrar el efecto que la luz tiene sobre las bárbulas de las plumas.

Por cierto, todas las fotos son formato completo (excepto aquellas en las que se indica que se trata de un detalle) y están realizadas a ISO400.

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 3 cms), pluma de pintada moñuda (Guttera pucherani) a contraluz

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 10 cms), pluma de pintada moñuda (Guttera pucherani) a contraluz

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 2 cms), pluma de pintada moñuda (Guttera pucherani) a contraluz

Detalle de la imagen anterior 
En algunos de los detalles de estas plumas se puede observar como la luz blanca del sol se convierte en microarcoiris producto de la refracción que sufre la luz al atravesar la microestructura de queratina transparente de las bárbulas.

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 2 cms), pluma de águila coronada (Stephanoaetus coronatusi) a contraluz

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 2 cms), pluma de águila coronada (Stephanoaetus coronatusi) a contraluz

Detalle de la imagen anterior
También me ha sorprendido muchísimo esta pequeña pluma del copete de un faisán cuyo color metalizado y textura casi oleaginosa siempre me habían llamado la atención. Ha sido muy interesante ver la curiosa y escamosa superficie de la parte distal de esta plumilla en el visor de la cámara. 

Microcosmos emplumados :-)

Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 4 cms), pluma de monal del Himalaya (Lophophorus impejanus) a contraluz
Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, trípode, exposición manual (anchura del área fotografiada: 1 cm), pluma de monal del Himalaya (Lophophorus impejanus) a contraluz
Detalle de la imagen anterior

lunes, 22 de octubre de 2012

Nikon V1 y Sigma 150 macro: impresiones preliminares




Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, exposición manual, ISO400, mínima distancia de enfoque y máxima apertura

Estos días de atrás he comenzado a probar la V1 con el Sigma 150 mm f2,8 macro de un buen amigo y, aunque no he tenido ocasión de probarlo sobre el terreno, los primeros resultados me parecen muy prometedores e interesantes. 
Las fotos que acompañan a esta entrada, son resultados muy preliminares y se han realizado en condiciones de luz muy escasa, sin trípode, a distancias de enfoque mínimas o muy reducidas ya que mi intención era probar, sobre todo, el grado de desenfoque y la capacidad de aislamiento a f2,8 en circunstancias de este tipo.
La capacidad para producir desenfoques agradables me ha sorprendido positivamente  aunque podrían ser mejores ya que las realicé a pulso y el trípode es algo a tener muy en consideración para este tipo de imágenes ya que estamos trabajando con una distancia focal equivalente de 405 mm. La nitidez de las imágenes es muy buena aunque, y esta es una opinión muy preliminar, me da la sensación de que la enorme densidad de pixels de la V1 pone en situación comprometida las capacidades ópticas de este objetivo o, al menos, lo lleva muy cerquita de su límite de rendimiento. 

            Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, exposición manual, ISO400, máxima apertura

El funcionamiento del AF es bastante… bueno, digamos que unas veces funciona y otras no aunque, honestamente, reconozco que para este tipo de fotografía no me ha supuesto un serio inconveniente y el enfoque manual a través del visor electrónico no ha sido complicado aunque he echado de menos un visor acodado o una pantalla abatible. Eso sí, cuando el AF ha funcionado lo ha hecho de forma bastante decente considerando las circunstancias. No he podido comprobar si el funcionamiento del AF está relacionado con la disponibilidad de luz y el modo de AF que la V1 elige en función de los niveles de luminosidad, con la distancia de enfoque o con el contraste aunque espero probarlo. No obstante, según Nikon, no debería funcionar aunque esto no deja de ser una de las típicas afirmaciones conservativas de la marca cuando hace referencia a compatibilidades entre diferentes equipos cuyo resultado es un funcionamiento muy pobre (ver por ejemplo, las afirmaciones de Nikon sobre el funcionamiento de los objetivos f4 con los multiplicadores 2X).

            Nikon V1, FT-1, Sigma 150 mm, exposición manual, ISO400, máxima apertura

Tampoco he podido mirar con tranquilidad el comportamiento de las aperturas de diafragma y la difracción así como otros parámetros pero sí que he podido comprobar que he conseguido fotografiar sin problemas las cosas que me han interesado y que los problemas más grandes que me he encontrado han sido los derivados de trabajar con profundidades de campo minúsculas, distancias de enfoque muy reducidas, dificultad de encuadre, etc. Nada que no sea esperable en este tipo de fotografía.
En resumen, mi primera impresión ha sido muy, muy positiva y aunque yo no soy muy aficionado a la fotografía macro me ha resultado muy divertido usar este combo.

Nota: para esta sesión he usado una modelo de leyenda, una de las mejores cámaras de formato medio que se han fabricado y que protagonizará alguna de las próximas entradas en el blog cuando termine de restaurarla... ;-)