martes, 22 de abril de 2014

Cuatro ángulos para una orquídea

Nikon V1, AFS Nikkor 70-200 VR F4, FT-1, Exposición manual, a pulso

Las cuatro fotos que acompañan a esta entrada están realizadas en idénticas condiciones de exposición y a la mínima distancia de enfoque que el objetivo permite. La única diferencia entre ellas está en el incremento en la magnitud de crujidos de mis vértebras cervicales que, a su vez, guarda relación directa con el ángulo de disparo. La primera de la izquierda está realizada de pie, la segunda de rodillas, la tercera en cuclillas y la última de la serie, totalmente tumbado sobre la hierba y con el objetivo apoyado en el suelo. Es precisamente en este momento cuando el crepitar de las cervicales alcanza su máxima expresión... ;-)




6 comentarios:

Mario Cobler Blanco dijo...

Hola Sr. Aragones, pues siento lo de sus cervicales, pero en su favor comentarle que a mayor sufrimiento mejor imagen conseguida. Los desenfoques, luces y colores captados son realmente impresionantes.
Un saludo desde Girona

Francisco Negrin Afonso dijo...

Muy didáctica el comentario a la foto. Hay que ver la influencia de los ángulos y cómo se puede sacar petróleo ( bueno, como esta la cosa por aquí, mejor otra cosa :(( de una situación aparentemente inane.
Onírica la atmósfera "vegetal" que envuelve a la orquídea. Supongo que, luego, las cervicales ni pá caldo :-)).
Saludos.

Juanma Hernández dijo...

Deliciosa crujida de cervicales :-), te ha quedado estupenda. Un abrazo

Juan Aragonés dijo...

Muchas gracias a los tres por pasar y comentar :-)
Las cervicales... mejor ;-)

Un abrazo

Hernán Tolosa dijo...

Habrán sonado las cervicales pero las fotos salieron estupendas, desde todos los ángulos salieron bien esas fotos
Saludos

Juan Aragonés dijo...

Hernán, gracias por pasar y comentar :-)