domingo, 10 de enero de 2016

El cortejo del eider

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual
La tarde que fotografié estos eiders en una playa escocesa había una luz espléndida, con una saturación y calidaz que podría hacer pensar en un soleado atardecer mediterráneo si no fuera porque era finales de Mayo y llevaba puesta más ropa que en el día más crudo del invierno cordobés. Bueno, eso y porque un poco más allá del nutrido grupo de eiders que andaban cortejándose había un nutrido grupo de focas grises retozando en la playa.
Siempre me habían llamado la atención estos patos marinos de las aguas del norte, por su forma y sobre todo por el elegante y sencillo diseño de su plumaje. Lo que no me imaginaba era el gutural sonido que los machos emiten durante el cortejo, sonido que acompañan de una serie de contorsiones realmente plásticas. Me pareció un detalle más a añadir al encanto y atracción que estas aves me producen :-)
Qué impactante me resultó ver a estas aves totalmente confiadas ante nuestra presencia, permitiendo que nos acercáramos a distancias que aquí no toleran ni las palomas de los parques. Uf, qué gozada para fotografiarlas y disfrutar del espectáculo de su comportamiento.

2 comentarios:

J. Daniel Fernández Herrero dijo...

Esa primera foto es la releche, bestial.
Un saludo.

Juan Aragonés dijo...

Gracias Daniel, celebro que te guste. Son unas aves fantásticas :-)