martes, 27 de octubre de 2015

Nikon D7200 y garzas 1



He estado usando la Nikon D7200 desde finales de mayo aunque, por diversas causas, lo he hecho de forma muy intermitente y básicamente solo he tenido ocasión de probarla con mi Tamron SP 150-600 VC. Las sensaciones con este objetivo han sido muy buenas pero tenía muchas ganas de someterla a una prueba real con el Nikkor 500 VR cosa que no he podido hacer hasta hace unos días, entre otros motivos porque el 500 tenía que pasar una revisión en el servicio técnico.

La semana pasada, tras una larga temporada de escasa actividad fotográfica, conseguí hacer un hueco entre el frenético ritmo diario del trabajo, los niños y otros menesteres y escaparme un par de horas al campo para ver qué tal se entendían la D7200 y el recién ajustado y afinado 500 VR tras su visita a FINICON. Tuve la suerte, además, de encontrar un grupo de aves inusitadamente colaboradoras que me dieron un montón de oportunidades fotográficas así que pude ver el rendimiento del equipo a fondo y volver a casa con la sensación de haber disfrutado mucho con la respuesta del equipo. En resumen, estoy realmente satisfecho con ésta cámara y con la forma en que se entiende con los objetivos que uso. Muy satisfecho.





No voy a entrar a comparar en detalle esta cámara con mi adorada D300 y a pesar de que hay varias cosas que echo de menos en la D7200 no sería justo decir que no estoy encantado: La respuesta del AF me ha gustado mucho y me parece notablemente mejor que la de la D300 y, al menos en condiciones de luz pobre, la diferencia es importante. Aspectos como la adquisición de foco inicial y la consistencia en el seguimiento se notan bastante mejorados, algo que he notado rápidamente en la fotografía de vuelos, con un mayor número de imágenes en foco, series más consistentes y una mejor capacidad para fotografiar vuelos contra fondos de vegetación que a la D300 le generaban bastantes problemas. El incremento en buffer respecto a modelos anteriores es para mí más que suficiente y la calidad de imagen, bueno no es ninguna sorpresa decir que está muy, muy mejorada con respecto a la D300. No en vano hay bastantes años de diferencia en avances técnicos entre ambos modelos. Ya lo había comprobado con modelos anteriores como la D7100 aunque no fue motivo suficiente para jubilar mi D300 y es que el AF y buffer de la D7100 me parecieron frustrantes, decepcionantes…






Probablemente, lo que más echo de menos es la configuración de botones y diales ya que la calidad de construcción no me ha supuesto ningún problema de momento. Eso sí, toquemos madera, el día que se caiga al suelo me acordaré de “cualidad de tanque” que tiene la D300. Por supuesto, también echo de menos el contar con los 8 fps de la D300 aunque me gusta mucho la idea de usar un mismo tipo de batería para la D7200 y la V1.

Respecto a las pruebas del otro día hay que decir que garzas reales, garcetas grandes, garcetas comunes y gaviotas reidoras estuvieron especialmente colaboradoras y, aunque los niveles de luz en algunos momentos no fueron muy adecuados, la cámara pudo rendir a tope.

De momento, aquí dejo unos vuelos de garza real. En próximas entradas iré incorporando más imágenes de acción de la sesión del otro día :-)

domingo, 27 de septiembre de 2015

Fulmares y dificultades técnicas

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual
Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manua
El fulmar ha sido, desde un punto de vista técnico, la especie que más difícil me ha resultado fotografiar en mi viaje a Escocia y no precisamente porque fueran tímidos y no dieran oportunidades pero al vuelo... no había manera de obtener un resultado decente.
Con los ejemplares posados no había problema, por supuesto, pero las aves que se paseaban una y otra vez frente a mí, e incluso se quedaban flotando cernidas en el aire, fueron una PESADILLA. Supongo que la causa hay que buscarla en una "equilibrada combinación" de varios factores que jugaban en mi contra como la escasez de luz, la falta de contraste y lo poco que resaltaban estas aves contra el mar grisáceo y que hacían que la cámara no fuera capaz de hacer un buen trabajo. La mayor parte de las imágenes que conseguía estaban faltas de "brillo", por describirlo de alguna forma, lo cual me llama mucho la atención porque al mismo tiempo estaba fotografiando alcatraces sin ningún problema.
La verdad es que nunca había experimentado de forma tan clara el efecto que la falta de contraste tiene sobre la capacidad del autofoco para obtener un buen resultado.

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manua

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manua

En esta imagen de mi amiga Isabel estoy dándole caña a los fulmares, por cierto con un frío que pelaba, y aunque no lo parezca por la imagen, el precipicio que hay a mis pies era de vértigo. Malas condiciones para alguien con vértigo como es el caso del que esto escribe ;-)


jueves, 23 de julio de 2015

Retratos de árao






Los áraos siempre me han parecido unas aves interesantes con esas formas tan "pingüinescas" y su plumaje tan abigarrado pero no ha sido hasta que los he tenido a menos de un metro de distancia y en la plenitud de su plumaje nupcial cuando me he dado cuenta de lo realmente alucinantes que son estas aves. Tal vez no luzcan un aspecto tan colorido como los frailecillos o una expresión tan simpática pero de cerca son increiblemente armoniosos.
La textura del plumaje, organizada en capas delgadas, apretadas como si escamas se tratara, la enorme vida que tiene sus ojos, el llamativo color del interior del pico y esa estructura de plumas apretadas que forma una línea acanalada tras el ojo.... uf, son alucinantemente hermosos :-)  

domingo, 12 de julio de 2015

Retratos de frailecillo








Siete retratos de frailecillo, aparentemente todos iguales, pero sutiles diferencias en el dibujo y color del pico, la forma de los ornamentos oculares, la hendidura que hay en la base de la mandíbula superior, la mancha oscura que hay en el mentón, la hendidura post-ocular, o el perfil del pico, revelan la enorme diversidad de variaciones faciales que tiene esta especie de la que, a primera vista, uno diría que son todos clónicos. Una de las aves más bonitas que he podido fotografiar nunca :-)

viernes, 26 de junio de 2015

Gavión atlántico

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual
Qué bichos más impresionantes los gaviones, son como una especie de águilas entre las gaviotas, masivos, potentes, y con un pico demoledor. Un animal realmente espléndido que poco tiene que ver con las gaviotas que vemos rebuscando entre los vertederos de residuos sólidos urbanos.

miércoles, 24 de junio de 2015

Áraos escoceses

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual

Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual
Tal vez la luz del día fuera especialmente intensa para lo que me hubiera gustado, más aún en unas tierras tan norteñas como las Islas Farne (Escocia) y, más aún, considerando que la visita a las colonias de cría se produce cuando el sol ya está bastante alto en el horizonte. A pesar de ello, que visita tan fantástica y que impresión más enorme se lleva uno al estar rodeado de 70.000 parejas de frailecillos y "nosecuantas" parejas de áraos, alcas, fulmares, tridáctilas, gaviones, charranes y moñudos. Un empacho visual, olfativo y sonoro para cualquier amante de las aves y una experiencia memorable para cualquier fotógrafo de naturaleza.
Sirvan estos vuelos de árao para dar paso a una serie de entradas que irán saliendo en el blog sobre mi corta estancia por tierras escocesas :-) 

jueves, 18 de junio de 2015

Gaviota reidora

(todas) Nikon D7200, Tamron SP 150-600 VC, a pulso, exposición manual, sin hide







Probablemente es una de las especies de gaviota más comunes de todo el Paleártico pero a mí las reidoras me parecen sencillamente preciosas, más aún en plumaje nupcial y más todavía si lo tienen en perfectas condiciones, como es el caso de estos ejemplares, y cuando están iluminadas por una luz tan espléndida como la que había en la playa.
También me fascina que sean tan desconfiadas por dónde yo me suelo mover y que en otros lugares sean tan tremendamente confiadas y que apenas con unas migajas de pan puedas disfrutar de 30 gaviotas revoloteando a tu alrededor a escasos cinco metros de distancia. Uf, cómo disfrutamos con ocasiones como ésta ;-) .