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domingo, 23 de octubre de 2011

El baño de las gaviotas





Nikon D300 AFS Nikkor 500VR, a pulso, exposición manual
Las gaviotas me gustan mucho por diversos motivos: aves elegantes, adaptables, muy expresivas y símbolo del mar, un ambiente que siempre me atrae mucho a pesar de que lo tengo muy lejos. No me canso de fotografiaralas a pesar de que son comunes y, para muchas personas, aburridas pero a mí el hecho de que sean comunes no me inhibe. Más bien al contrario ya que sacar imágenes interesantes de lo cotidiano es muy estimulante.
Este verano tuve la oportunidad de fotografiarlas en una playa en la que, una ténue lámina de agua dulce circulaba por encima de la arena camino al océano. Apenas unos dedos de agua pero las aves los aprovechaban para beber y bañarse cuando los bañistas dejaban vacío el lugar. La verdad es que creo que más que otra cosa, estaban dedicándose a disfrutar del momento porque, en realidad, parecía que jugaran, levantándose de repente como si huyeran, para posarse a medio metro, salpicando agua, persiguiéndose o, simplemente, mirando la puesta de sol. Supongo que, como nosotros, los animales también disfrutan de puestas de sol y cosas por el estilo :-)

domingo, 17 de julio de 2011

Ibis eremita

Retratos: Nikon D300, AFS Nikkor 500VR + 1,7X-TC
Hace ya un montón de años participé en los primeros inicios del proyecto para reintroducir en Andalucía al ibis eremita (Geronticus eremita). Un proyecto coparticipado por el Zoo de Jerez y el Departamento de Biología Animal de la Universidad de Córdoba en el que yo me encontraba iniciando los trabajos de mi tesis doctoral. Con otros compañeros del departamento, pasé un montón de días haciendo un seguimiento etológico del grupo de ibis reproductores que formaban el proyecto de cría en cautividad, en un gran aviario del Zoo de Jerez. 

Hicimos un amplio y detallado seguimiento de las relaciones sociales, la formación de pareja, la reproducción, alimentación y todos aquellos aspectos que pudieran contribuir más tarde al éxito de la reintroducción. Incluso construí una marioneta con la forma de un ibis adulto para darle de comer a los pollos que se criaran a mano y que éstos no tuvieran problemas de "imprinting".



Mucho ha llovido desde entonces y han transcurrido 18 años hasta que he vuelto a ver a una de estas aves, pero en esta ocasión, en libertad y criando. Este año varias parejas de la especie han comenzado a reproducirse en un espectacular e inaccesible acantilado de la costa de Cádiz y otra pareja más, lo ha hecho en un pequeño cortado sobre una carretera muy transitada, junto a un aparcamiento de un restaurante de carretera y rodeados del trasiego de vehículos y personas. Un lugar que aparentemente no parece muy seguro pero que, en la práctica, ofrece más seguridad de la que uno podría imaginar.

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR



Estas últimas cuatro fotos fueron hechas durante la fase de estudio en el Zoo de Jerez y corresponden a un ejemplar subadulto, la marioneta articulada que fabriqué para los pollos (el que sale en la foto es Coco, el compañero que continuó con el proyecto) y un momento del manejo de las aves (sí, la camisa que llevaba era lamentable, no es necesario que nadie lo comente. También hay que tener en cuenta que estas fotos son de hace 18 años je, je....)

lunes, 30 de mayo de 2011

Zumayas e imagen de búsqueda

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4XTC, trípode, exposición manual, formato original
Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,7X-TC, trípode, exposición manual (11Mp)
Nikon D300, AFS Nikkor 500VR, trípode, exposición manual, formato completo

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,7X-TC, trípode, exposición manual, 11Mp

A estas alturas del blog, muchas de las personas que visitan este espacio se habrán percatado de que los chotacabras, las zumayas, son algo más que la cabecera de esta web y que tengo un vínculo muy intenso con esta especie. Mucho ha llovido desde mi primer encuentro a los 8 años con la zumaya (leer más...) e incluso desde que leí mi Tesis Doctoral sobre el comportamiento de los chotacabras en 1997, pero todavía me siguen fascinando y a poco que mi olfato me avisa de que hay zumayas me pongo a buscarlas.
Ayer fue un día de reunión familiar, en una casa de campo ubicada en un entorno que reúne las características adecuadas para los chotacabras así que decidí llevar el teleobjetivo y el trípode. Por si acaso. El día mezclaba episodios nubosos con tímidos asomos solares por lo que la luz y la temperatura invitaban a dar un paseo entre olivos para buscar a estos invisibles personajes que son las zumayas. Invisible quizás sea un adjetivo excesivo pero no mucho ya que el camuflaje y el comportamiento de estas aves hace que su localización sea todo un desafío. La experiencia y el entrenamiento del ojo son la clave para localizar a estas aves posadas en el suelo antes de que salgan volando a nuestros pies, la forma más frecuente de encontrarse con ellos. Tras media hora de búsqueda, mirando los pies de olivo que me parecían adecuados, encontré una zumaya. Estaba al pie de un tronco, en medio de la maraña de hojas secas y ramitas correspondiente y a unos 10 m de mi posición algo que puede parecer imposible pero que no es complicado si, como yo, has desarrollado una “imagen de búsqueda” para los chotacabras (1) basada en una larga experiencia con estas aves. Al final, la zumaya me proporcionó una buena sesión fotográfica y permitió, sin inmutarse, que la retratara desde distintos ángulos, con luz cambiante, a distintas distancias y con todas las combinaciones del teleobjetivo con los dos TC que llevaba. Magnífico animal :-)

(1) La imagen imagen de búsqueda (search image) o tasa de búsqueda (search rate) (leer más...) son teorías que usamos los etólogos para intentar explicar el mecanismo por el cual un animal es capaz de, por ejemplo, localizar presas camufladas en un entorno y que se basa en un proceso inconsciente en el cual, a través de la experiencia individual acumulada, se incrementa la probabilidad de distinguir una presa críptica del fondo en el que se encuentra. En otras palabras, cada vez que un depredador encuentra una presa camuflada, el cerebro almacena más y más información sobre las características que permiten distinguir a la presa de su entorno por lo que, tras un tiempo, le resulta mucho más fácil encontrar una presa similar ya que su cerebro es capaz de usar automática en inconscientemente, la información acumulada para facilitar la búsqueda. Este proceso es el que hace que un buscador de setas experimentado consiga localizar una colmenilla a 15 m de distancia mientras que su compañero novato es incapaz de ver una que está a dos metros. Una aplicación práctica de este concepto, e interesante para los que colgamos imágenes en internet, es la aplicación Tin Eye (www.tineye.com) que permite hacer búsquedas en internet para localizar copias de fotos similares a una que le hemo sdado nosotros.

viernes, 27 de mayo de 2011

Peregrinos

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR (1,4X-TC y 1,7X-TC)

El fin de semana pasado conseguí acercarme un poquito más a los peregrinos lo cual no tiene mucho mérito porqe parece que esta pareja está realmente acostumbrada al tránsito de la gente que anda por la zona. De hecho, parecen absolutamente indiferentes a los seres humanos, tal vez porque tienen el nido en un sitio tan inexpugnable que les hace sentir totalmente seguros.
A primera hora de la mañana ya estaban desperezándose en uno de sus posaderos habituales. Pensé que no estarían criando porque ver a la pareja junta me sorprendió. Más tarde descubrí que su prole ya esta muy crecida y los dejan solos bastante tiempo. Bueno, hablo en plural pero tan solo vi un pollo volantón que acudió a uno de los desplumaderos cuando uno de sus padres cazó una tórtola de collar. Allí estuvo disfrutando de las atenciones parentales durante media hora que fue lo que les duró la presa.
La luz de la zona, es magnífica, pero a esa hora de la mañana el desplumadero estaba en sombra así que las 200 fotos que le hice no dejan de ser testimoniales pero, el recuerdo del espectáculo me queda en la memoria :-)

miércoles, 27 de abril de 2011

Retratos en vuelo

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, a pulso, exposición manual, 11 Mp ISO500, f5,6 1/2000s


Los retratos de aves en vuelo no son muy frecuentes por diversos motivos: la dificultad de encuadrar un sujeto que se mueve muy rápido, la necesidad (casi perentoria) de hacerlos a pulso, el pequeño tamaño de la mayoría de las aves, distancias focales muy grandes, la imprevisibilidad (generalmente) de la trayectoria de vuelo o la necesidad de mucha luz para disponer de una velocidad de obturación lo suficientemente alta. En nuestras latitutdes, además, hay que considerar que las aves son muy desconfiadas y no dan grandes facilidades. Sin embargo, en otras zonas del mundo dónde las aves son más confiadas tampoco abunda este tipo de retratos. A pesar de la dificultad que estriba su realización, creo que un retrato en vuelo es la quintaesencia de la fotografía de aves ya que los plasma en la acción que mejor caracteriza a las aves: volar. Siempre que tengo ocasión, intento hacer este tipo de retratos con distinta fortuna. Unas veces con más recorte y otras con menos pero, poco a poco, me voy haciendo con una colección de retratos en vuelo. Eso sí, siempre de especies de gran tamaño y de vuelo lento. A los flamencos en concreto, les tengo muchas ganas y aunque todavía no he conseguido el retrato que tengo en mente ya me voy acercando. Mi intención es conseguir un formato completo en el que solo se vea el cuello estirado en horizontal y la cabeza, sobre un fondo limpio.
Todo se andará ;-)

Lo de sostener un 500 a pulso no es ninguna proeza, ni una cuestión de fuerza sino de técnica. Tanto el 500 como el 300 están my bien equilibrados para usarlos a pulso mientras que el 400 y el 600 están equilibrados para trípode. Basta con ver las diferenc
ias en el pie de esos objetivos para hacerse una idea de dónde está el centro de gravedad, lo cual es más importante a la hora de sostenerlos que el peso (en mi opinión). Yo solo lo sostengo a pulso durante un par de minutos como máximo y si estoy con el coche parado y el sujeto está inmóvil lo suelo apoyar en la ventanilla. Para vuelos es FUNDAMENTAL usar una velocidad de obturación adecuada ya que la definición depende de ello. Como mínimo 1/1000s. Si se puede usar f8, mejor, lo cual implica que hay que subir ISO en muchas ocasiones. Objetivos más ligeros (100-400, 80-400, 50-500, 120-300, etc) son más fáciles de mantener a pulso pero al ser más ligeros, son menos estables. De todas formas, cuando disparas 1/1500s o 1/3000s muy mal tiene que estar el pulso para que una imagen salga movida, incluso se puede desactivar el estabilizador de imagen tranquilamente para que no estorbe.
Respecto a la composición, en la mayoría de las ocasiones, no es posible hacerla en cámara y hay que recortar pero a veces sí es posible si se cumplen las siguientes condiciones: 1) aves de gran tamaño, 2) vuelo lento, 3) ejemplares confiados, 4) patrones de vuelo predecibles y 5) repetibles. Estas circunstancias las he encontrado en algunos sitios y
para especies como buitre leonado, cigüeña blanca, gaviota patiamarilla y flamenco. Con otras especies de menor tamaño también pero, en el mejor de los casos, implican recortes de más del 50%.
Con esta última serie de flamencos volando incluso fue posible usar un sensor de enfoque que no fuera el central y elegir uno en la derecha de la pantalla de enfoque lo que ha permitido que la composición se acerque más a lo que busco. En concreto, no sé si en
esta foto lo hice, pero sí en varias de la misma serie y funcionó bien. Eso sí, los flamencos estaban muy, muy confiados (las fotos están hechas de pie en un camino público, sin ocultación y muy transitado) y entraban una y otra vez por el mismo sitio para aterrizar así que no fue complicado pillarlos. Eso sí, el próximo día me camuflo para que se acerquen un pelín más ;-)

Aprovecho para incluir otros ejemplos de este tipo de retratos que he ido haciendo en los últimos años



Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, a pulso, exposición manual (encuadres entre 9,5 y 11 Mp)


Aprovecho para mostrar una opción que un compañero de Fotonatura me ha sugerido, una panorámica de la foto del flamenco que también me gustacomo queda :-)



jueves, 21 de abril de 2011

Ajuste parcial de niveles


Nikon D300 AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, a pulso desde el coche , exposición manual, ISO800, f6,5 1/1250s (recorte de unos 10Mp aproximadamente)

Una garza imperial se levanta de entre la vegetación inundada en la primera luz de la mañana. El sol está muy bajo y produce una interesante sombra de las las patas en el cuerpo de la garza. Los niveles de luminosidad de la cabeza, en sombra debido al ala izquierda, han sido ajustados electivamente para mitigar un poco el efecto de la sombra. No obstante, debido a la suave neblina reinante, las sombras no son muy durasy el efecto de ajuste realizado en la cabeza ha sido mínimo para mantener un efecto lo más natural posible.
Los ajustes parciales de niveles de luminosidad son, e
n mi opinión, absolutamente asumibles en el procesado digital siempre que no se realicen de una forma tan agresiva como para desvirtuar la esencia del original. Las opiniones al respecto son, por supuesto, muy diversas y respetables. Algunos concursos de mucho prestigio no las aceptan pero otros, de igual nivel, sí.

Respecto a la composición, me hubiera gustado que fuera algo menos centrada y con más espacio libre a la izquierda. La cabeza en sombra no es un gran problema debido a la suavidad de la luz que no provocó un contraste muy fuerte.


Realicé dos versiones diferentes de ajuste selectivo. En la primera, apliqué los ajustes a toda la sombra y en la segunda versión, además, añadí un segundo ajuste en la zona donde se unen la sombra y la luz. Al final opté por quedarme con la versión de un solo ajuste de niveles. Probablemente, a este tamaño no se pueda apreciar bien la diferencia entre ambos ajustes selectivos pero cuando se comparan ambas versiones a tamaño real sí se aprecia mejor.

sábado, 9 de abril de 2011

Cangrejeras

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR, a pulso desde el coche, exposición manual, encuadre completo

La garcilla cangrejera es una de las ardéidas más espectaculares que hay en el mundo y, en mi opinión, la más bonita de las especies ibéricas. Cuando cambian su discreto plumaje invernal por la librea nupcial parecen una especie distinta. Suaves tonos crema mezclados con blanco límpido y unas largas plumas bñanquinegras que adornan su nuca. Durante los días en los que las hormonas inundan su torrente sanguíneo, las ardeidas lucen además un espectacular cambio de color en en las zonas desnudas: patas, cara, pico y ojos. En el caso de las cangrejeras, la cara se vuelve verde intenso, el pico azul turquesa y las patas se enrojecen muchísimo.

sábado, 19 de marzo de 2011

La galaxia de los insectos

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4XTC, a pulso, exposición manual, 11,5Mp, f6,3, 1/2500 ISO640

Detalle de la imagen anterior

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR+1,4XTC, a pulso, exposición manual, ISO640, f7,1 1/3200s, 11Mp

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR + 1,4XTC, a pulso, exposición manual, ISO640. f6,3 1/1250s 8Mp
Detalle de la imagen anterior


El viernes, tras salir de la oficina, tenía planificado una tarde fotografiando aves pero, cuando llegué al lugar dónde esperaba encontrar a mis modelos me topé con que estaba invadido de niños jugando a la pelota, vacas y gente tomando el sol. Resigando, decidí dar una vuelta y buscar algo diferente con lo que matar el rato y comenzaron a llamarme la atención unas grandes columnas que a contraluz estaban formadas por minúsculos puntitos de luz. Nubes vivas y bullentes de minúsculos insectos que, a la caída de la tarde, comenzaban a levitar en el aire. Una luz preciosa, una temperatura idónea y el campo lleno de vida así que decidí probar a retratar las nubes de áfidos con el 500mm y un 1,4XTC. 700mm de distancia focal para fotografiar unos minúsculos seres, delicados como un suspiro, y cuya presencia sólo se hacia evidente a contraluz. Bueno, y por que se me introducían por la nariz, ojos y oídos.
La verdad es que disfruté muchísimo estudiando el movimiento sincronizado de los miles de insectos que formaban las nubes, las texturas de luz y sombra. Como el día de las fotos a las fuentes de agua (ver
http://lazumaya.blogspot.com/2011/01/el-universo-en-una-fuente_23.html), terminé fotografiando galaxias, miriadas de estrellas y paisajes cósmicos (uf, comienzo a preocuparme con tanto cosmos!).
Estas formaciones de insectos, aparte de que estéticamente son muy atractivas, son un elemento más del ecosistema y retratarlas es capturar un trocito de la vida que bulle en la primavera mediterránea.
La tarde se convirtió en una reflexión personal sobre las cosas que fotografiamos y lo que retratamos con nuestro trabajo. También estuve pensando en como a veces, en función de la imagen que presentamos podemos llegar a "alterar" el sujeto fotografiado.
Tengo varios encuadres diferentes, unos más abiertos ponen en contexto la verdadera naturaleza de lo fotografiado: un grupo de pequeños insectos que vuelan delante de un tronco de encina, un rayo de sol que se filtra y los ilumina como una miriada de lucecitas. Un encuadre más cerrado, como éste, solo muestra una textura de puntitos dorados sobre un fondo azul oscuro. Una variación de tan solo un par de grados en la dirección de disparo y el fondo es negro y ya no son insectos sino un firmamento. Un recorte al 100% de esta imagen muestra que los puntitos de luz tienen patas y alas y que vuelan en una formación isimétrica nfluenciada por la brisa.
A ver ¿cómo era aquello de que la fotografía captura la realidad y que sólo la podemos alterar con photoshop? ;-)

jueves, 17 de marzo de 2011

Cigüeña blanca, fondo negro

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR, a pulso, exposición manual, recorte a 10Mp, ISO800, f4 1/1250s

Tengo la impresión de que, por lo general, los fondos de color blanco o de color negro no son los que más seguidores tienen y que, por lo general, la gente prefiere los fondos de color verde, ocre e incluso azul. Igual es una apreciación subjetiva por mi parte pero más de una vez he recibido comentarios en los que casi se me ofrecían condolencias porque una de mis fotos tenía el fondo negro o blanco. Salvando los negrísimos fondos que se pueden producir al usar luz de flash, a mí me encantan los fondos de este color, siempre que la luz sea natural. Según la especie que se fotografíe, la calidad de la luz y el ángulo de incidencia, se pueden obtener resultados espectaculares desde un punto de vista estético (algo subjetivo, por supuesto) y muy buenos resultados en los vuelos si el sujeto principal recibe luz contra un fondo oscuro. El funcionamiento de los módulos de AF se basa en la detección de contraste por lo que mientras mayor sea éste, más eficiente es el sistema y más fácil es conseguir imágenes definidas.
De esta imagen lo que menos me gusta es, tal vez, el ángulo de la luz que hubiera preferido que fuera un poquito más frontal pero tampoco me preocupa demasiado porque la luz lateral, si bien produce sombras, contribuye a sacar texturas y detalles. Me gusta que el ave parece flotar inmóvil en el vacío, sensación incrementada por las patas que cuelgan y la cabeza alzada, aunque en realidad iba a toda pastilla. La luz cálida e intensa también me mola pero, sobretodo, me gusta el material que lleva en el pico. Ese puñado de gramíneas secas, rojizas, agitándose al viento son el único elemento que contrarresta la sensación de inmovilidad y le da acción a la imagen. Me evocan una cabellera pelirroja agitada al viento o una especie de llamarada que surgiera del ave.
Ese pequeño trozo del fotograma es el que cuenta la historia que hay detrás de la foto, un puñado de píxels que nos informa que el ave está llevando material para el nido, que éste se encuentra a la izquierda del fotograma, aunque no se vea, y nos hace pensar en lo exótico e inusual del lugar para un nido de cigüeña. Una lectura de derecha a izquierda y la insinuación de un nido que ni siquiera se ve.
En este caso, el fondo es muy oscuro y aunque podría sobreexponer un poquito para sacar detalle he preferido dejarlo tal cual está en la captura para realzar esa sensación de vacío que produce.
Respecto a los detalles técnicos, está realizada a pulso (como el 95% de mis fotos), exposición manual (sobreexponiendo muy, muy poco en este caso) y es un recorte de unos 10Mp. El acercamiento duró 2-3 segundos y pude hacer una serie de 20 fotogramas de los que todos los que tienen fondo oscuro están perfectamente nítidos debido al alto contraste de la escena. Obviamente, la mayoría de las veces no consigo series tan completas lo cual también tiene sus ventajas ya que es más fácil elegir cuál es la foto buena de la serie: la que está enfocada, je, je.

miércoles, 2 de marzo de 2011

250 km/h

Nikon D300, AFS Nikor 500VR+1,7X-TC, a pulso, exposición manual, f8, 1/1250s, ISO800, 6Mp

250 km! Se dice pronto, pero esa es la velocidad aproximada que le calculo a este halcón peregrino en el momento de hacer esta foto (tomando en consideración la distancia que recorrió antes de perderlo de vista, la velocidad de disparo de mi D300 y el número de fotogramas que le pude hacer). Y todo casi sin mover un músculo, apenas dos o tres breves aletazos. Aún estoy impresionado con los picados nupciales que hacía la pareja de halcones, las vertiginosas trayectorias que en el último segundo evitaban, como si nada, una muerte segura contra las rocas de su territorio y la tremenda facilidad con la que se codean con las corrientes de aire. Una impresionante persecución a una paloma que no terminó muerta, sospecho, porque el halcón se lo estaba tomando como un juego. En realidad tengo la sensación de que durante el tiempo que estuve observándolos volaban simplemente para dejar claro que eran los dueños del roquedo. Volar por el placer de volar lo cual tampoco me sorprendería porque ¿puede haber algún motivo mejor que hacer las cosas por el puro placer de hacerlas?

viernes, 25 de febrero de 2011

Despegue de garceta grande




Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4XTC, a pulso desde el coche, exposición manual, encuadres de aproximadamente 12Mp


Tirando de archivo he encontrado en el disco duro este despegue de una garceta grande a contraluz. Estas fotos son de la misma serie de mi reciente entrada dedicada a las garcetas. Una tarde realmente productivo en el entorno de Doñana. Recuerdo que al tomar esta secuencia eché en falta algo más de velocidad de disparo en ráfaga en mi cámara. Seis fotogramas por segundo se me quedaron cortos para capturar el primer golpe de ala y la anatomía de un despegue. Increible lo que estos bichos pueden hacer en un segundo :-)



martes, 22 de febrero de 2011

"Love is in the air"

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, a pulso, exposición manual, 6Mp

Nikon D300, AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, a pulso, exposición manual, 6Mp

La primavera ya se huele en el aire y muchas de las cigüeñas que veo en el entorno de Córdoba ya están en sus nidos, algunas de ellas incluso parece que incubaran aunque yo no soy muy bueno para retener datos fenológicos y no estoy seguro de si ya han comenzado la puesta. Lo que si se nota es que el amor de las cigüeñas se respira por doquier. Crotoreos, carantoñas, aportes de material y todas esos quehaceres previos al inicio de la reproducción.
El año pasado por estas fechas, más o menos,
estuve fotografiando a esta pareja metida en faena y preparando el nido para la inminente incubación. El próximo fin de semana intentaré volver a encontralas en el mismo lugar y espero que se porten tan bien como el año pasado :-)

"Love is on the air, in the whisper of the trees
Love is on the air, in the thunder of the sea..."

miércoles, 16 de febrero de 2011

Garcetas

Nikon D300 AFS Nikkor 500VR+1,4X-TC, exposición manual, a pulso desde el coche (encuadres entre 12 y 9,5 Mp)

Las aves de color blanco son especialmente agradecidas a la hora de fotografiar a contraluz, sobre todo, al amanecer y al atardecer cuando los rayos solares que atraviesan sus alas blancas se convierten en cálidas transparencias -anaranjadas o rosadas- y las sombras del plumaje adquieren tonalidades frías -azuladas o violáceas-. Es el contraste entre los tonos cálidos y los fríos o lo que es igual, la complementariedad de los colores, lo que hace que el ojo humano sienta atracción. Nada nuevo que no supiera Van Gogh o cualquiera que haya pintado un poco, aunque es cierto que el genio holandés llevó al extremo el uso de colores complementarios para imprimir fuerza a sus obras. En esto de cocinar colores, no hay mejor receta que poner en vecindad a los azules y a los amarillos. Por supuesto, los contrastes de color que se consiguen al fotografiar aves blancas a contraluz y en clave alta son mucho más sutiles y suaves que las obras impresionistas pero el efecto de realce es similar. En este asunto, sin lugar a dudas, las aves de plumaje oscuro pierden por goleada y raramente pueden generar los sutiles tonos de color de las aves blancas.
Las garcetas grandes, aparte de una elegancia exquisita, tienen esa cualidad alba en las plumas que las hace idóneas para ser fotografiadas en clave alta pero, a pesar de que se trata de una especie en expansión y de que me había imaginado muchas veces este tipo de fotos, nunca había tenido buenas oportunidades para fotografiarlas hasta que, de repente, un día pareció como si todas las garcetas grandes y comunes del entorno se pusieran de acuerdo y posaran a la distancia justa y con la luz deseada y yo, por supuesto, les hice todos los honores ;-)

jueves, 19 de agosto de 2010

Fumareles comunes / Black terns (Chlidonias niger)





Todo lo bueno se acaba y mis vacaciones no iban a ser menos así que ya estoy de vuelta a la realidad cotidiana de la oficina: el papeleo, los viajes en tren, madrugones, aplicaciones corporativas, reuniones y los menús de cafetería (que por muy buenos que sean, siempre terminan siendo infumables a fuerza de repetir. Lo de que el roce hace el cariño no se aplica a la comida de la Cafetería Módena). Pero el trabajo es bueno, más aún en estos días de crisis, y los compañeros y compañeras son muy majos. Dicen que estas crisis postvacionales pasan en unos días pero yo juraría que la depresión que tengo ahora mismo me es muy familiar (sospecho que es una prolongación de la del año pasado!).

Una de mis compañeras intenta consolarme con un “Lo bueno, si breve, doblemente bueno”. La miro a los ojos y le digo, muy serio: “Ay, como se nota que aún no te has ido de vacaciones”. Tras un breve repaso a las cosas que son buenas y que no nos gustan que sean breves, llegamos a la conclusión de que esa filosofía es inaceptable.



Pero, cambiando de tercio, tengo que decir que las oportunidades fotográficas que me brindó el verano han sido muy buenas y he vuelto con mucho material. Ahora solo necesito tiempo para procesarlo aunque algunas fotos ya han salido del horno digital.
Estos fumareles comunes, calentitos, calentitos, son el resultado de una tarde en las Salinas de San Pedro del Pinatar, a última hora del día y con una luz mágica aunque muy complicada de manejar.
Encontré un grupo de unos seis o siete fumareles con una luz bastante especial. El sol se estaba poniendo detrás de los fumareles y su luz rojiza se filtraba a través de una cortina resultado de una mezcla de nubes y humedad rezumante de las tablas de agua saturada de sal. El viento soplando de cara a las aves y los patrones de vuelo repetitivos, siguiendo la misma rutina una y otra vez casi a la misma distancia, eran ventajas para fotografiar (el vuelo se ralentiza, los picados a la superficie del agua se hacen de cara y se puede preenfocar… más o menos).
Las dificultades venían dadas por la falta de contraste, la rápida disminución de la luz, el uso de una ISO alta, la casi imposibilidad de sobreexponer adecuadamente, el uso de un teleconvertidor y las texturas del fondo que atraían el foco de la cámara como un imán.
Tras varios intentos usando opté por una configuración determinada (un solo sensor de AF, modo continuo, ráfaga, AF-lock desactivado, AF-On activado con el pulgar, activación repetida del AF-On cada dos segundos como máximo y limitador de enfoque activado en el objetivo) y un preenfoque a la zona dónde estimaba que iba a pasar el ave. Esto se consigue preenfocando la zona dónde esperamos que esté el ave o, lo que es igual, enfocando sobre la superficie del agua unos metros por delante de la trayectoria de vuelo y justo bajo la vertical del punto por el que debería pasar el ave. Obviamente, sólo se puede hacer con trayectorias predecibles, como era el caso. Aunque no se consiga acertar en el punto exacto (mucha suerte y casualidad, por supuesto) es fácil preenfocar muy, muy cerquita de por dónde pasará el ave por lo que la adquisición de foco sobre ésta va a ser mucho más efectiva una vez que volvamos a pulsar el botón de enfoque, con suerte, casi instantánea. Al final de la tarde, aproximadamente un 30% de las fotos estaban a foco y, de estas, un puñado tenían una pose buena, algunas de las cuales muestro aquí. La pena es que las condiciones de luz fueran tan escasas y que el ISO alto reduzca un poco la definición de las fotos pero, esto es lo que hay, los fumareles vuelan en esa zona a esa hora y si quieres capturar ese comportamiento ha de ser con la luz que hay que, por cierto, a mí me pareció mágica.
Respecto al procesado no hay mucho que decir, distintos niveles de recorte, aunque suficientes para una buena impresión en papel, corrección de la temperatura de color (los RAW salen demasiado azulados en esa condiciones, nada que ver con la luz original), reducción de ruido en el fondo y enfoque sobre el ave, modo sRGB y saturación a mí gusto.

martes, 29 de septiembre de 2009

Flamencos en vuelo/Flamingos in flight






Nikon D300AFS Nikkor 500VR+1,4XTC a pulso, exposición manual sobreexpuesta +1

Este mes de septiembre está siendo realmente duro para mí ya que estoy desbordado de trabajo y casi no me queda tiempo libre para dedicar a la fotografía. Uf, ya tengo ganas de volver a la normalidad en la oficina. Estos flamencos volando son del pasado mes de agosto y aún no he terminado de procesar todo el material que me traje. Me gusta mucho, especialmente, la foto del bando de flamencos y avocetas a pesar de que varios flamencos solapan entre sí y eso no le gusta a todo el mundo pero a mí sí. Creo que le da más volumen a la imagen ;-)